Es el área de la Iglesia Católica que se ocupa del cuidado y atención del enfermo y su familia.
Acompañar, escuchar, evangelizar, rezar, sostener en los momentos de más vulnerabilidad, en el sufrimiento y en la muerte. En el duelo y en la defensa de la vida.
Y además promover estilos de vida sanos.
Se desarrolla en cada ámbito parroquial o comunidad. Cada grupo visita pacientes en domicilios particulares, geriátricos, clínicas, hospitales.
Por los cristianos de Asia, para que, dando testimonio del Evangelio con sus palabras y obras, favorezcan el diálogo, la paz y la comprensión mutua, especialmente con aquellos que pertenecen a otras religiones.
El miércoles 1º de noviembre, Solemnidad de Todos los Santos, la Iglesia católica en la Argentina celebra la 21º Jornada de Oración por la santificación del pueblo argentino y la glorificación de sus siervos de Dios, y nos invita a orar juntos por la santidad de todos.
Con su paternal providencial, Dios nos ha regalado en estos últimos años, 2 santos: San Héctor Valdivielso, religioso mártir y San José Gabriel del Rosario Brochero, sacerdote y párroco; más 8 beatos: María del Tránsito Cabanillas, religiosa; María Ludovica de Angelis, religiosa; María Antonia de la Paz y Figueroa, virgen fundadora; Nazaria Ignacia March Mesa, religiosa; Ceferino Namuncurá, laico; María Crescencia Pérez, religiosa; Laura Vicuña, laica; Artémides Zatti, laico profeso.
Ahora gozamos ya de su presencia y compañía, que nos permite seguir descubriendo la vocación del pueblo cristiano a la santidad. Porque el mismo Señor llama a todo bautizado a seguir este hermoso camino y con la fuerza del Espíritu Santo lo santifica, a lo largo de toda su vida. En verdad, la gracia de la santidad hace a los cristiano dichosos y serviciales, allí en el lugar que ocupa cada uno, para gloria de Dios y para la edificación de una sociedad en paz, justicia y solidaridad.
En la solemnidad de Todos los Santos, celebrada el 1° de noviembre, la Iglesia en la Argentina convoca a todos sus hijos y a cuantos quieran unirse, a elevar una oración confiada para que Dios siga santificando a su pueblo con frutos abundantes de gracia, que hagan más respetuosa, justa y fraterna la convivencia de todos los argentinos.
A lo largo del camino de la vida, con sus pruebas y dificultades, nos alienta el ejemplo de los santos y beatos, como así también de muchas otras figuras ejemplares, como los casi 50 Siervos de Dios, cuyas Causas de canonización se siguen tramitando en la Argentina y en Roma. Por su pronta glorificación oramos también en esta ocasión, para bien de la Iglesia y del mundo.
Oremos por la santidad del pueblo argentino, siguiendo el ejemplo de los santos. Ellos son modelos del amor a Dios y a los hermanos, nos enseñan y ayudan a vivir los valores del Evangelio de Jesús.
¡SHANÁ TOVÁ, Y UN BUEN AÑO PARA TODOS! Y aprovechando que comienza un nuevo año, quería simplemente desearte…
Que tus despertares, te despierten.
Y que, al despertarte, el día que comienza te entusiasme.
Y que jamás se transformen en rutinarios los rayos del Sol que se filtran por tu ventana, en cada nuevo amanecer.
Y que tengas la lucidez de concentrarte y de rescatar lo más positivo de cada persona que se cruce en tu camino.
Y que no te olvides de saborear la comida, detenidamente, aunque “sólo” se trate de pan y agua.
Y que encuentres algún momento durante el día, aunque sea corto y breve, para elevar tu mirada hacia lo Alto y agradecer, por el milagro de la salud, ese misterioso y fantástico equilibrio interno.
Y que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos. Y que tus abrazos, abracen.
Y que tus besos, besen.
Y que los atardeceres te sorprendan, y que nunca dejen de maravillarte.
Y que llegues cansado y satisfecho al anochecer, por la tarea satisfactoria realizada durante el día.
Y que tu sueño sea calmo, reparador, y sin sobresaltos.
Y que no confundas tu trabajo con tu vida, ni tampoco al valor de las cosas, con su precio.
Y que no te creas más que nadie, porque, sólo los ignorantes desconocen que no somos más que polvo y ceniza.
Y que no te olvides, ni por un instante, que cada segundo de vida es un regalo, un obsequio, y que, si fuésemos realmente valientes, deberíamos bailar y cantar de alegría al tomar conciencia de ello.
Como un pequeñísimo homenaje al misterio de la Vida, que nos acoge, nos abraza y nos bendice.
A veces se ha acusado a los seguidores de la Biblia, tanto judíos como cristianos, de haber contribuido de forma dramática al deterioro del medio ambiente. Se dice que nos hemos tomado tan en serio el mandato divino de “dominar la tierra” que hemos terminado por explotarla sin consideración alguna.
Frente a esa acusación, hay que repetir que el mandato bíblico de "dominar la tierra" no significa una licencia absoluta para el expolio de la naturaleza. El ser humano ha sido creado “a imagen y semejanza de Dios” (Gén 1,26-27). Es el visir y vicario de Dios. A él ha sido confiado el cuidado respetuoso del jardín de la creación.
En cuanto seres humanos, nos hemos habituado durante milenios a dominar el mundo, como si fuera de nuestra propiedad. En cuanto creyentes, hemos de aprender a dominar nuestro propio afán de dominio.
El respeto hacia el mundo creado debe convertirse en objeto de la reflexión moral, de la educación y de la espiritualidad. No hay que añadir una nueva lección sobre el respeto al mundo y a la vida. Hay que procurar que el amor a la vida y el cuidado por los vivientes y su hogar impregnen toda la reflexión y la catequesis sobre la virtud.
En su mensaje para la Jornada de la paz de 1990, Juan Pablo II afirmaba que "la austeridad, la templanza, la autodisciplina y el espíritu de sacrificio deben conformar la vida de cada día". No se trata de promover la austeridad por sí misma. Se trata de no imponer más cruces sobre los hombros humanos: "a fin de que la mayoría no tenga que sufrir las consecuencias negativas de la negligencia de unos pocos".
Los ecologistas propugnan la necesidad de cambiar de paradigma. En su encíclica sobre el cuidado de la casa común, publicada el 24 de mayo de 2015, también el papa Francisco ha escrito que “Muchas cosas tienen que reorientar su rumbo, pero ante todo la humanidad necesita cambiar” (LS 202).
Y más adelante añade: “No pensamos solo en la posibilidad de terribles fenómenos climáticos o en grandes desastres naturales, sino también en catástrofes derivadas de crisis sociales. La obsesión por un estilo de vida consumista, sobre todo cuando solo unos pocos pueden sostenerlo, solo podrá provocar violencia y destrucción recíproca” (LS 204).
El hombre es la única criatura capaz de preocuparse por las diversas especies. Por eso mismo le corresponde la tarea de proteger el equilibrio global de la tierra. Él ha de programar una auténtica "ecología humana". Creyentes y nos creyentes hemos de pensar qué significa ser humanos y cuál es nuestra responsabilidad en el mundo.
Los cristianos hemos de ver qué nos exige hoy creer en un Dios creador. Y hemos de considerar las consecuencias del mandato del amor, que Jesús nos dejó como santo y seña de nuestra identidad. La responsabilidad ecológica brota de la fe, de la esperanza y de la caridad.
Pidamos por nuestras parroquias, para que no sean oficinas funcionales sino que animadas por un espíritu misionero, sean lugares de transmisión de la fe y testimonio de la caridad.
Papa Francisco - Septiembre 2017
INTENCIONES DEL PAPA POR LOS DESAFÍOS DE LA HUMANIDAD
SEPTIEMBRE 2017
Por la Evangelización:
Por nuestras parroquias, para que, animadas por un espíritu misionero, sean lugares de transmisión de la fe y testimonio de la caridad.
Oración
Señor, Padre nuestro,
tú quieres que la Iglesia sea la presencia visible de tu amor en medio de los hombres.
Cada cristiano es un discípulo enviado a anunciar,
por palabras y por obras,
la buena noticia del Evangelio.
A todas las parroquias
se dirige un llamado a que sean,
cada vez más,
lugares de comunicación de la fe y testimonio de caridad.
Nosotros te pedimos que nuestra parroquia sea un lugar
en que cada uno de nosotros,
dentro de nuestras posibilidades y responsabilidades,
nos sintamos miembros activos en la misión de evangelizar.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria…
Desafíos para el mes:
Poner como intención, en la Eucaristía dominical, las necesidades de la parroquia y sus desafíos.
Proporcionar espacios de reflexión sobre el testimonio eficaz de los miembros de la parroquia, a nivel de las obras de misericordia que se pueden hacer.
Reflexionar sobre las oportunidades de formación en la fe que la parroquia ofrece, en especial en la catequesis de adulto, jóvenes y niños.
Queridos hermanos: anoche falleció nuestro querido Padre Ricardo... Lo velamos hoy desde las 11hs en el templo de nuestra Parroquia San Juan Bautista, y a las 19 hs el Obispo presidirá la Misa de exequias. Mañana lunes a las 15.30 hs sus restos serán trasladados al cementerio. Rezamos especialmente para que Dios reciba en su abrazo de Paz al Padre Ricardo y para que su testimonio de entrega sacerdotal siga siendo fecundo en nuestra comunidad y más allá. Un abrazo grande a cada uno.
P. Santiago
Nuestro querido amigo partiste a la Casa del Padre y llegas a Él con tu sonrisa, tu música y tu buen humor, seguramente con un buen chiste y derramado todo tu amor. Fuiste un gran maestro que nos enseñaste como recibir y confortar al enfermo y cómo prepararlos para la partida de este mundo. Te recordaremos como un santo hombre, un santo médico y un Padre santo. Q.E.P.D.
Por los jóvenes, para que sepan responder con generosidad a su propia vocación, y movilizarse por las grandes causas del mundo. Papa Francisco - Abril 2017 INTENCIONES DEL PAPA
POR LOS DESAFÍOS DE LA HUMANIDAD
ABRIL 2017
Intención de oración universal: Jóvenes
Por los jóvenes, para que sepan responder con generosidad a su propia vocación; considerando seriamente también la posibilidad de consagrarse al Señor en el sacerdocio o en la vida consagrada
ORACIÓN
Señor nuestro Dios,
Tu precisas de nosotros
para seguir extendiendo el reino en el mundo.
Escuchamos el pedido de Jesús que dice:
"Pidan al Señor de la mies que envíe obreros a su mies."
Necesitamos cristianos que participen en la transformación del mundo,
movido por los valores del Evangelio.
A través de sus propias opciones de vida,
en el trabajo, en el matrimonio,
todos estamos llamados a ser apóstoles y predicadores del Evangelio.
En este mes, pedimos que nuestras familias y comunidades
sean también un lugar de crecimiento de nuevas vocaciones
sacerdotal y religiosa.
Que, a través de nuestra oración y nuestro ejemplo,
los jóvenes se sienten movidos seguir a Jesús.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria…
DESAFÍOS PARA EL MES
Orar y participar en iniciativas de oración por las vocaciones,
sobre todo en la Semana de Oración por las Vocaciones.
Tener un momento de reflexión y compartir en familia y la comunidad a para preguntarnos si nuestro medio ambiente y ayuda
a nuestros jóvenes a seguir el estilo de Vida de Jesús.
Como comunidad parroquial, tomemos un momento de reflexión sobre el acompañamiento que se hace a los jóvenes en su camino vocacional, si el matrimonio,
Estábamos en la Basílica ... ¡Qué bendición encontrarse en silencio y soledad bajo aquella grandiosa cúpula en forma de lirio invertido! ... la gruta en la que había habitado Santa María... un altar, ... entrar en la gruta y orar por un buen rato ante el altar que nos dice en latín: “Aquí el Verbo de Dios se hizo carne”.
Según el papa Pablo VI, ese es el primer desafío que nos plantea el misterio de la Encarnación. Según él, “nosotros, los modernos, vamos perdiendo no solo la noción del Dios vivo”, sino también la de toda trascendencia. Así que el misterio de la Encarnación nos parece demasiado grande, es demasiado difícil y asombroso.
Pero “en la humilde e idílica escena de la Anunciación se hace más luminoso y salvador de lo que fue para los hombres de las generaciones precedentes”. Y así es. En este tiempo de turbación, pensar que Dios se ha hecho hombre “devuelve a nuestra mente la libertad de superarse y salir de sus propios límites”.
La Encarnación nos lleva a lamentar el abandono de tantos hombres y mujeres que yacen, indefensos y aplastados, en las periferias de nuestro mundo. Este misterio nos exige valorar la dignidad de la persona humana. De toda persona humana. Nazaret es un lugar. Nazaret es un susurro, pero es también un grito en defensa de la vida.
El mismo Pablo VI recordaba con palabras de Newman que aquí se puede descubrir por qué razón llamamos a María con el título de “janua coeli”, es decir, Puerta del Cielo. Por ella el Señor pasó a esta tierra. La palabra con la que ella dio su consentimiento hizo posible la llegada de la Palabra de Dios a nuestra tierra.
El “fiat” que pronunció María, es decir, esa entrega que supone el “hágase en mí según tu palabra” nos enseña a aceptar también en nuestros días la voluntad de Dios. Su aceptación nos lleva a desear y procurar que la voluntad de Dios “se realice aquí en la tierra, en el reino perturbado de nuestra libre voluntad”.
La fiesta de la Anunciación del ángel a María y de la Encarnación del Verbo de Dios en sus entrañas es el principio de una nueva alianza de paz. Nazaret es un susurro, pero es también una plegaria, un programa, una profecía y un grito. La promesa de un mundo que puede ser pensado y recreado según un modelo de gracia y de justicia.